
Pobre hombre va sin rumbo, ya no tiene donde ir, es que ya no hay refugio donde pueda vivir. Su mirada se entristece cuando no encuentra la luz y sus ojos se enllorecen porque a su lado no hay razón. Razón que se hiso cargo de enredarlo hasta sus mieles. Mieles que se amargan pues ya no hay amor.
Hoy entre luz y razón su vida no encuentra nada y entre su savia el letargo de un pensamiento gris.
Ojala y encuentre rumbo pa’ que pare de sufrir y del letargo en el que vive unos besos pongan fin….
Hoy entre luz y razón su vida no encuentra nada y entre su savia el letargo de un pensamiento gris.
Ojala y encuentre rumbo pa’ que pare de sufrir y del letargo en el que vive unos besos pongan fin….
No hay comentarios:
Publicar un comentario