miércoles, 7 de enero de 2009

Allí


La pasión nos arropo y se hizo dueña de nosotros,
Nos atrapo y con un fuego pertinaz calentó la brisa que nos acariciaba,
En la habitación, la habitación sin paredes con lecho endurecido, pero que fue suficiente para derramar en tus mieles miles de caricias perversas que engranujaban mi alma y paraban mi corazón.


Allí bajo la inquisición de tus besos aprendí que el deseo es capaz de arropar y que de pasión nos pone a soñar.


Allí aprendí que de tu boca no me puedo olvidar y que por tus besos me dejare ahogar.

Allí en un lecho endurecido, en un cuarto sin paredes, la pasión nos arropo….

Mihail García.

No hay comentarios: