jueves, 9 de octubre de 2008

Silencio Crónico.


El camino estaba vacío, la luna se erizaba de miedo, la noche se quedaba en tinieblas y tu corazón con el hierro se arropaba, tu boca se secaba y tu silencio me ahogaba, ahogaba mi vida y ahogaba mi ser.

El camino se hacia largo, y tu mirada se escondía de la noche y con las estrellas ella se iba, la vida era agonía y tu silencio una ironía que destrozaba mi cuerpo y desgarraba mi savia.

Esta triste agonía de no tener luz, se convertía en miedo a la oscuridad y temor al silencio crónico que en tu vivir habitaba.

Quiero vivir con fulgor, quiero morir en tu voz, no puedo seguir bajo tu silencio tu silencio crónico.


por: Mihail García Pichardo.

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